Descubra el Chocó a través de este emprendimiento de turismo comunitario

Bojayá se presenta como un destino de turismo comunitario donde la cultura, la naturaleza y la resiliencia se entrelazan en experiencias inmersivas del territorio.

Si suele conocer el Chocó por su biodiversidad exuberante y sus paisajes majestuosos, Bojayá le invita a descubrir una dimensión aún más profunda: un destino donde la naturaleza, la cultura y las tradiciones ancestrales se entrelazan en una experiencia auténtica. A través de iniciativas como Bojayá Tours, la comunidad ha creado rutas que van más allá del turismo convencional, permitiendo a los visitantes explorar el territorio desde su esencia, a través de su gente, sus saberes y sus paisajes, “La iniciativa de Bojaya Tours nace de un profundo deseo de transformar la narrativa de Bojayá, un territorio marcado por el conflicto armado, y revelarlo desde una perspectiva esperanzadora y constructiva. El objetivo principal es visibilizar el potencial turístico del lugar, destacando su riqueza cultural, natural e histórica, pero no solo como un destino, sino como un espacio de reconstrucción y paz”, cuenta Candy Johana Mena Chala, representante de la agencia de viajes Dulce Tours y la Corporación Bojayan Tour.

  • Promover un turismo sostenible que respete el entorno natural y las costumbres locales.
  • Educar a los visitantes sobre la rica historia y cultura de Bojayá, resaltando su herencia afrocolombiana e indígena.
  • Generar oportunidades económicas para la comunidad, involucrándola activamente en la industria turística.
  • Conservar el patrimonio natural, protegiendo los frágiles ecosistemas de la región.
  • Crear espacios de intercambio cultural auténtico entre visitantes y habitantes.

“Esta iniciativa tiene el sello “Colombia: Destinos de Paz”, un reconocimiento clave que ha permitido visibilizar el territorio desde una perspectiva transformadora. No se trata solo de atraer turistas, sino de construir un relato de esperanza y resiliencia, mostrando cómo un territorio puede convertirse en un referente de reconciliación y renacimiento”, puntualizó la experta.

El sello “Colombia: Destinos de Paz” es una estrategia gubernamental diseñada para transformar las cicatrices del conflicto armado en oportunidades de desarrollo social y económico. Este programa del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo busca resaltar el trabajo de comunidades que construyen paz, promover economías locales incluyentes y fomentar escenarios de reconciliación a través del turismo. El diseño circular del sello, rodeado por los colores de la bandera nacional, simboliza la unidad y el trabajo colectivo en la misión de construir una paz total, invitando a la sociedad a reconocer y valorar los esfuerzos de aquellos que han transformado espacios de conflicto en territorios de esperanza y desarrollo.

Los beneficiarios de este sello son diversos actores comprometidos con la construcción de paz, incluyendo víctimas del conflicto armado, firmantes del acuerdo de paz, desmovilizados, población en procesos de sustitución de cultivos ilícitos y prestadores de servicios turísticos. El programa ofrece beneficios estratégicos como reconocimiento público, fortalecimiento de capacidades técnicas, prioridad en líneas de financiación y participación en ruedas de negocios especiales. El sello no solo busca reactivar economías locales, sino también dignificar la memoria histórica, crear oportunidades de inclusión productiva y revelar las “joyas ocultas” de una Colombia profunda que renace a través del turismo responsable y sostenible.

“Bojayá emerge como un territorio de transformación y esperanza, donde la resiliencia es el eje de una nueva narrativa turística. Un grupo de profesionales locales, en su mayoría afrocolombianos e indígenas, está redefiniendo la imagen de su región, invitando a los visitantes a descubrir una historia que va más allá en nuestro territorio, es un relato de renacimiento y dignidad”, dijo la experta.

LaCorporación Bojayá Tours ofrece paquetes turísticos diseñados para sumergir a los visitantes en la riqueza cultural y las tradiciones de la comunidad. Y, un pilar fundamental de esta propuesta son las alabadoras, mujeres que, a través de sus cantos ancestrales, preservan la memoria del territorio y transmiten una profunda resiliencia. Según Mena, estas guardianas de la memoria colectiva mantienen vivas tradiciones que estuvieron en riesgo de desaparecer, fortaleciendo el vínculo entre las nuevas generaciones y sus raíces culturales.

“Las rutas turísticas comunitarias brindan experiencias inmersivas y significativas que revelan la esencia de Bojayá. La Ruta del Viche invita a los visitantes a participar en el proceso artesanal de destilación de esta bebida ancestral, donde mujeres locales comparten no solo su técnica tradicional, sino también sus historias de transformación. Desde la selección de la caña hasta la destilación, cada paso es una oportunidad para conocer relatos de resiliencia y empoderamiento”, aseguró Mena.

Por otro lado, la riqueza natural de Bojayá convierte al territorio en un destino ideal para el turismo sostenible y educativo. Las actividades de avistamiento de aves permiten a los visitantes descubrir la biodiversidad del Chocó de la mano de guías locales, muchos de ellos víctimas del conflicto que hoy se han convertido en guías turisticos. Asimismo, los recorridos por los senderos del territorio no solo invitan a explorar su exuberante paisaje, sino que también narran la historia de lucha y transformación de la comunidad, donde cada río y cada árbol llevan consigo un testimonio de resistencia.

El emprendimiento destaca la gastronomía local, el cual representa un capítulo fundamental de esta propuesta turística. Los visitantes pueden participar en experiencias culinarias que van más allá de ser simples degustaciones. En la Ruta de la Cúrcuma, los turistas aprenden sobre el cultivo orgánico, participan en la cosecha y transformación de este producto, comprendiendo su importancia económica y cultural. Los tours gastronómicos incluyen clases de cocina tradicional donde se preparan platos emblemáticos como el bocachico, la doncella y preparaciones con bagre, revelando recetas culinarias transmitidas por generaciones.

“El turismo se concibe como una herramienta de transformación social, un mecanismo para brindar nuevas oportunidades económicas para nuestros jovenes. Las experiencias artesanales son especialmente significativas: los visitantes pueden participar en talleres con artesanos afro e indígenas, aprendiendo técnicas tradicionales de bordado y cestería. Cada taller es una oportunidad para comprender cómo el arte se convierte en un medio de sanación y reconstrucción social”, dijo la experta.

Un punto especial del recorrido es el turismo histórico y cultural, donde se busca contar la verdad del territorio con respeto y sensibilidad. Las visitas guiadas por sobrevivientes del conflicto ofrecen una narrativa, donde la memoria no es un instrumento de dolor, sino de reconciliación. Los recorridos por lugares significativos permiten a los visitantes comprender la profundidad del proceso de paz, escuchando directamente de quienes han vivido y superado ese capitulo de la historia colombiana.

“Bojayá ya no quiere ser definido por su pasado violento, sino por su capacidad de resiliencia, su cultura y su comunidad cálida. Las experiencias turísticas están diseñadas para ser transformadoras: no son simples visitas, sino inmersiones profundas en un territorio que ha decidido escribir su propia historia. Desde el alojamiento en casas comunitarias hasta los recorridos guiados por sus habitantes, cada momento es una invitación a reimaginar la posibilidad de reconstrucción social, donde el turismo se convierte en un puente de comprensión, esperanza y conexión humana”, dijo.

La experta recomienda visitar Bojayá para vivir una experiencia turística auténtica, alejada de lo convencional, que permite descubrir una cultura poco explorada y una gastronomía única. Este destino desafía las expectativas tradicionales del turismo en el Chocó al ofrecer actividades que conectan profundamente con la identidad del territorio. Las experiencias acuáticas también destacan aquí, pues según la experta, los balsajes por los ríos de la región brindan una conexión profunda con la vida ribereña, permitiendo comprender la importancia del agua en la cultura y la economía local.

“Cada actividad está pensada como una experiencia inmersiva que permite a los visitantes no solo observar, sino participar, aprender y conectar profundamente con la comunidad. La invitación es a descubrir, a sorprenderse, a desaprender prejuicios y a construir un nuevo entendimiento de un territorio. Bojayá no quiere ser descrito con lujo de detalle, quiere ser experimentado. Por eso, la invitación es simple pero poderosa: ven y descubre por ti mismo. Cada rincón, cada rostro, cada experiencia será una revelación que desafiará tus expectativas y te conectará con una realidad más profunda y esperanzadora de Colombia”, finalizó.

¿Cómo llegar al lugar?

Para llegar a Bojayá hay varias rutas posibles, combinando transporte aéreo y fluvial.

  • Desde Bogotá: Se toma un vuelo de aproximadamente 35 minutos hasta Quibdó y, desde allí, una lancha rápida por el río Atrato hasta Bellavista, la cabecera municipal de Bojayá. Este trayecto fluvial dura alrededor de 3 horas y media.

Bojayá es un municipio atravesado por varios ríos, entre ellos el Bojayá, el Pogue, el Cuía y el Napepí. Aunque su cabecera municipal, Bellavista, se encuentra a orillas del Atrato, el territorio se extiende más allá de este río.

  • Desde Medellín: Es posible viajar en avioneta hasta Vigía del Fuerte, Antioquia, en un vuelo de unos 35 minutos. Desde allí, se toma una canoa artesanal para cruzar el río hasta Bellavista, un recorrido de apenas 4 minutos.
  • Desde el Golfo de Urabá: Otra alternativa es partir desde Turbo o Bahía Solano en lancha rápida. Este trayecto fluvial dura entre 4 y 5 horas, navegando por los ríos de la región hasta llegar a Bojayá.
Actividades como el avistamiento de aves, los recorridos históricos y las experiencias culinarias muestran la diversidad del territorio.

Un dato curioso de la región

“En el corazón del Chocó, existe un lugar que desafía la imaginación: San José, un corregimiento que es casi una isla, rodeado por la Ciénaga y atravesado por un río extraordinario llamado el Salado. Este río esconde un misterio natural fascinante: en su curso, las aguas dulces y saladas se entrelazan de una manera inexplicable. Lo más sorprendente no es solo su geografía única, sino la riqueza biológica que alberga. Muchos hablan de especies en vía de extinción en el Chocó, pero pocos saben que lugares como San José guardan secretos naturales aún por descubrir. Son territorios ocultos que esconden una biodiversidad excepcional, esperando ser explorados”, afirmó.

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