La Institución Educativa Agrícola de El Valle celebra un avance significativo para su comunidad educativa: la instalación de una planta potabilizadora de aguas lluvias con tecnología de alta calidad, un proyecto que busca responder a una necesidad histórica de la institución, como es contar con agua apta para el consumo humano.


Esta iniciativa es posible gracias al compromiso y la solidaridad de la Fundación GivePower y la empresa Toray, organizaciones que han unido esfuerzos para aportar una solución que beneficiará a los estudiantes y contribuirá a mejorar las condiciones de bienestar, higiene y salubridad dentro del plantel educativo.

Pie de foto (opcional)


Detrás de este logro también merece un reconocimiento especial la gestión de la rectora Martha Soto, quien, desde su responsabilidad directiva y su compromiso con la educación, continúa impulsando acciones encaminadas a superar las dificultades de la institución y a buscar oportunidades que permitan mejorar las condiciones en las que niños y jóvenes desarrollan su proceso formativo.


Gestionar recursos y soluciones para una institución educativa no es una tarea sencilla. Los recursos provenientes de las asignaciones de calidad y gratuidad son limitados frente a las múltiples necesidades de infraestructura, mantenimiento, dotación y bienestar que deben atenderse. Por esta razón, la articulación con organizaciones solidarias y entidades comprometidas con la educación resulta fundamental para hacer realidad proyectos que, de otra manera, serían difíciles de materializar.

Pie de foto (opcional)


La Institución Educativa Agrícola de El Valle continúa trabajando por salir adelante, aun en medio de dificultades y de necesidades que requieren mayor atención por parte del Estado. La llegada de esta planta demuestra que la unión de voluntades, una gestión comprometida y la solidaridad pueden abrir caminos para transformar realidades.


💙 Gracias a GivePower y Toray por creer en nuestra institución y contribuir al bienestar de nuestros estudiantes. Gracias también a la rectora Martha Soto por su gestión y compromiso con la búsqueda de alternativas que permitan avanzar frente a las necesidades de la comunidad educativa.


Porque garantizar el acceso al agua segura en una institución educativa no es solamente mejorar su infraestructura: es cuidar la salud, dignificar las condiciones de aprendizaje y ofrecer mejores oportunidades para las nuevas generaciones de El Valle.


¡Agua para la vida, educación para el futuro y esperanza para nuestra comunidad!